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Miguel Rincón. Sello Lindoro

Miguel Rincón. Sello Lindoro

La contemplación de esta colección de Suites transcritas para el archilaúd nos plantea algunas reflexiones. Para empezar, en la época de Bach, el instrumento utilizado en Alemania era principalmente el laúd barroco junto a la tiorba alemana. Ambos instrumentos comparten la afinación en re menor que los franceses habían fijado más de cien años atrás. Por otra parte, la mayoría de las grabaciones de este repertorio realizadas hasta la fecha han sido realizadas con estos instrumentos, los correctos históricamente.
Es aquí donde surgen las dos principales razones por las que decidímos abordar este repertorio en el archilaúd: por un lado, la escasez de transcripciones (grabaciones) de piezas de Bach y, sobre todo, la falta de repertorio solista que nos ha llegado para este instrumento. Este laúd de 14 órdenes nació en Italia como consecuencia de añadir órdenes en el registro bajo a los laúdes de 8, 9 y 10 órdenes que se venían utilizando a finales del siglo XVI en Italia (por ejemplo, el de 10 fue utilizado por Kapsberger para su primer libro de laúd –Roma, 1611– precursor de publicaciones posteriores para laúdes de 14 cuerdas). Este extenso laúd nacía principalmente como vehículo de acompañamiento en respuesta al drástico cambio que la música experimentaba desde finales del siglo XVI, y, a diferencia del laúd barroco, dio lugar a un repertorio muy escaso. (La aparición de la monodia y su consecuencia artística, la Ópera, removían todos los cimientos que habían regido la música hasta entonces). Esa falta de material no pone en duda, sin embargo, el increíble valor como instrumento solista que tiene. Solo hay que echar un vistazo a las publicaciones de Piccinini, quien afirma ser el inventor del archilaúd (Bolonia, 1623), o Zamboni (Lucca, 1718). Ambas son estilísticamente muy diferentes, mucho más contrapuntística y llena de acordes coloridos la primera, con escasa utilización del registro de 16 pies (los órdenes 13 & 14 aparecen tan solo una vez en toda la publicación). Más cantabile la segunda, primando siempre la melodía y el bajo, recurre mucho más a menudo al registro de dieciséis pies.