Sinfonías II. Gaetano Brunetti

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Gaetano Brunetti (1744-1798)

Sinfonías II

Lina Tur Bonet, violín
Ignacio Ramal, violín
CAMERATA ANTONIO SOLER
Gustavo Sánchez, director

Contenido

Sinfonía Concertante No 3 en Si bemol mayor (L. 329)

Allegro moderato

Andantino espressivo

Moderato con variazioni

 

Sinfonía No 25 en Re mayor (L. 314)

Allegro

Andantino con moto

Quintetto (Allegro)

Allegro di molto

 

Sinfonía No 8 en Fa mayor (L. 297)

Adagio-Allegro con spirito

Larghetto amoroso

Quintetto (Allegro)

Allegro di molto

 

Tiempo total: 73’23”

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Descripción

Sinfonías II

Gaetano Brunetti (1744-1798)

Gaetano Brunetti (1744-1798) es, junto con Luigi Boccherini, el principal autor de sinfonías del periodo del Clasicismo en España, tanto por la amplitud de su obra como por su diversidad. Los autores activos en España en la segunda mitad del siglo XVIII no llegan a aproximarse a la obra de los dos italianos, aunque hay noticias de buen número de compositores que escribieron sinfonías, generalmente para el ámbito religioso.

La música sinfónica centroeuropea y francesa circulaba con facilidad y prontitud, al menos en Madrid, y en Palacio se conocían e interpretaban las obras de los principales compositores de la época. Nombres como Haydn, Gossec, Pleyel, Mozart, Wranitzky, Eichner o Rosetti (Anton Rössler) aparecen en las facturas de música comprada o copiada para el servicio de la corte española, aunque el autor que destaca sobre todos los demás es el propio Brunetti. Otros compositores de sinfonías en España a finales de siglo son Baguer, Garay o Pla, por citar a algunos entre la amplia nómina de autores que se pueden documentar y que aún son insuficientemente conocidos.

No obstante, la producción de los compositores citados no se puede comparar con la de Boccherini (29 sinfonías) o Brunetti (41 sinfonías, dos de las cuales permanecen sin localizar), ambos al servicio de la corte española y, en el caso de Boccherini, de la prusiana, desde 1786. El motivo es fácil de comprender: mientras que la mayor parte de los compositores no se dedicaban profesionalmente a escribir música instrumental, Brunetti y Boccherini debían hacerlo, constantemente, para sus patronos.

Así pues, la finalidad con la que se escribieron sus sinfonías no fue el concierto público o la industria editorial, sino su interpretación en privado, en un entorno cortesano. En la España de la época, al no existir las condiciones para que el género de la sinfonía floreciera, su posible y escaso público recurría normalmente a obras de autores extranjeros, que circulaban como ediciones importadas o como copias manuscritas.

En la producción de Brunetti existen seis obras tempranas, en tres movimientos, que denominó oberturas; tras estas oberturas, escritas en 1772 el resto de sus sinfonías fueron realizadas con una apreciable unidad de criterio; todas tienen cuatro movimientos (alguna cuenta, además, con una introducción lenta), normalmente el “quinteto” para instrumentos de viento sustituye al tradicional minuetto, y la plantilla orquestal suele consistir en la sección de cuerda, con fagot y parejas de oboes y trompas.

En ocasiones se añade un timbal o clarines, y en sus últimas obras Brunetti introduce un segundo fagot. En realidad las sinfonías de Brunetti o de Boccherini se ejecutarían con un reducido grupo de instrumentistas, como sucedería también con la orquesta que la condesa-duquesa de Benavente Osuna mantenía en su casa o con las de los teatros de Madrid. Y en efecto, no es preciso un conjunto grande de músicos para interpretar estas obras o una orquesta de las llamadas “clásicas”, ya que con toda probabilidad habrían sido concebidas para unos 12-15 instrumentistas.

Información adicional

Artista

Camerata Antonio Soler

Estilo

Neoclásico

Interpretación

Música Orquestal