Si de la esfera celeste

20,00€

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MÚSICA FICTA COLOMBIA

Contenido

  1. *El verte favorecido y asistido (1:52)

Juan de Herrera (c. 1665-1738)

 

  1. *La luz de sus ardores (2:53)

Juan Jiménez (fl.1709-1724)

 

  1. *Pasacalles – Triste de Jorge – Jácara (6:48)

Diego Fernández de Huete (c. 1655-c. 1716)

 

  1. *¡A la lid! ¡Al combate! ¡A la batalla! (4:15)

Juan Jiménez

 

  1. Canarios (3:32)

Santiago de Murcia (1673-1739)

 

  1. *Pajarillos sonoros (2:50)

Anónimo colombiano (s. XVIII)

 

  1. Batalla (6:39)

Joseph de Torres Martínez Bravo (1670-1738)

 

  1. *Con músicas el aire (2:54)

Anónimo colombiano (1721)

 

  1. *Sufra y padezca (5:34)

Anónimo colombiano (s. XVIII)

 

  1. Canarios (2:23)

Diego Fernández de Huete

 

  1. Pasacalle por la D a compasillo (6:25)

Santiago de Murcia

 

  1. Folie D’Espagnie (5:15)

Anónimo (s. XVIII)

 

  1. *Mirando se estaba Dios (instrumental) (2:25)

Anónimo colombiano (1731)

 

  1. *Mirando se estaba Dios (3:34)

Anónimo colombiano (1731)

 

* Obras nunca antes grabadas / World premier recordings

 

TIEMPO TOTAL/TOTAL TIME: 57’21”

 

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Descripción

Si de la esfera celeste

El barroco en la Catedral de Bogotá, Colombia

MÚSICA FICTA

JAIRO SERRANO
Tenor, percusión
CARLOS SERRANO
Flautas dulces, pito y percusión
JULIÁN NAVARRO
Guitarra barroca
ELISABETH WRIGHT
Clavecín

Con la participación de / With the participation of:

Camila Parias: soprano
María Andrea Parias: soprano
Andrés Silva: tenor, contratenor
Sebastián León: barítono
Leonardo Peña: flauta dulce
Giovanni Scarpetta: sacabuche
Camilo Jiménez: sacabuche
Alfonso Correa: viola de gamba
Edwin García: guitarra barroca, teorba
Bárbara Cerón: arpa barroca

La presente grabación de la agrupación colombiana Música Ficta continúa con la exploración de un variado catálogo de obras de finales del siglo XVII y la primera mitad del siglo XVIII, provenientes del archivo musical de la Catedral de Bogotá.

Muchas de ellas nunca han sido grabadas, no existen en ediciones modernas y requirieron de un largo y cuidadoso análisis de selección y reconstrucción. Uno de los retos más grandes en la edición e interpretación de los villancicos escogidos, fue aceptar que casi la mitad del repertorio del archivo se encuentra incompleto. Esto obedece a varios factores: la decadencia y eventual ruptura de la tradición de los maestros de capilla de la catedral, ya en un franco decaimiento desde mediados del siglo XVIII; la guerra de Independencia contra España y posterior desatención hacia todo aquello que recordara la opresión colonial; el paulatino descuido de los manuscritos que reposaban en la catedral; y ya entrado el siglo XX, la revuelta civil de abril de 1948 en Bogotá, donde, además de los miles de muertos, el centro de la ciudad fue saqueado e incendiado.

Debido a este último suceso, muchas personas buscaron refugio en la catedral y al respecto, el musicólogo José Ignacio Perdomo Escobar, referente indispensable en el estudio del repertorio catedralicio, anotó en su libro El archivo musical de la Catedral de Bogotá: «Las gentes sin techo se acogieron a las naves [de la Catedral, la cual se convirtió…] en un enorme inquilinato…vivieron por semanas enteras… Las particellas fueron a dar a los baños. Muchos papeles ostentan todavía el estigma deprimente de ocres borrones. Un sacristán-héroe, Rubén Bernal, que recorrió machete en mano el amplio ámbito invadido, me contaba que él, hombre rudo pero con rara sensibilidad, recuperó las estropeadas partituras». Otro relato del mismo Perdomo Escobar menciona que, al llegar a ocupar el cargo de canónigo archivero de la Catedral, advirtió cómo diversas personas tomaban páginas de las partituras antiguas para usarlas en la fabricación artesanal de cohetes de pólvora.

Asimismo, no es difícil de suponer que, en el estado de abandono en el que se encontraba el archivo musical durante la primera mitad del siglo XX, no haya faltado el oportunista que decidiera llevarse algún souvenir de la historia musical colombiana; prueba de esto es la pérdida de numerosas páginas miniadas dentro del acervo de partituras.

A la problemática de obras incompletas, se suman inconsistencias en la escritura de los copistas, manuscritos mutilados, o tener que descifrar valores de duración de notas, silencios, textos, manchones, tachones y enmiendas dentro de una misma partitura, así como posteriores intervenciones de otros copistas con la adición de bemoles, becuadros, sostenidos y silencios que no corresponden a la partitura original. Pero aún más problemático, es el hecho de que algunos de los contrapuntos e imitaciones musicales en los villancicos —sobre todo en las obras anónimas— simplemente no funcionan armónicamente. Incluso en obras firmadas por compositores, como es el caso de Juan Jiménez, los problemas de composición son notorios.

Solo en obras de compositores españoles reconocidos y cuyas copias se encuentran en el archivo musical de la Catedral de Bogotá, al igual que las de los más destacados compositores de la catedral —el caso de Juan de Herrera, por ejemplo— es más frecuente encontrar una mayor consistencia en la calidad de las composiciones y manuscritos.

Información adicional

Artista

Música Ficta

Estilo

Barroco

Interpretación

Instrumental y Voz

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