Música para flauta y guitarra Volumen I


Música para Flauta y Guitarra. Vol. I.

Mª Esther Guzmán, guitarra.
Luis Orden, flauta.
Interpretando a Mario Castelnuovo-Tedesco, Robert Beaser, Eduardo Morales Caso, Joan Albert Amargós y Astor Piazzolla.

Contenido

Mario Castelnuovo-Tedesco (1895-1968).
Sonatina, op. 205.
  • Allegretto gracioso.
  • Tempo de siciliana.
  • Allegretto con spirito.
Robert Beaser (1954).
Mountain Songs.
  • Barbara allen.
  • The house carpenter.
  • He’s gone away.
  • Hush you bye-cindy.
  • The cuckoo.
  • Fair and tender ladies.
  • Quicksilver.
Eduardo Morales Caso (1969).
Introduccion y tocatta.
Joan Albert Amargós (1950).
Tango catalá.
Astor Piazzolla (1921-1992).
Histoire du tango.
  • Bordel 1900.
  • Café 1930.
  • Nightclub 1960.
  • Concert d’aujourd’hui.

Toma de sonido y producción: José Mª Martín Valverde.

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Descripción

Música para flauta y guitarra Volumen I

Mª Esther Guzmán y Luis Orden

Interpretando a Mario Castelnuovo-Tedesco, Robert Beaser, Eduardo Morales Caso, Joan Albert Amargós y Astor Piazzolla.

Guitarra y flauta constituyen, sin duda, uno de los binomios mejor avenidos de la música de cámara, especialmente a partir del siglo XX. Este disco es un buen ejemplo de ello. A través de un profundo recorrido en cinco etapas, Mª Esther Guzmán y Luis Orden nos pasean por un delicioso universo de sonidos, timbres, lenguajes multicolores y silencios… De lo clásico a lo popular, con aromas impresionistas, románticos y contemporáneos. El repertorio destaca, tanto por su calidad, como por su exigencia técnica. Aunque se nutre del dominio y personalidad de cada instrumento, el resultado final es una combinación perfecta entre esta “independencia instrumental”, y la coordinación y musicalidad del dúo, que nos conduce sabiamente y con un mismo latido por este hermoso viaje compartido.

Nos introducimos en el disco a través del prolífico compositor italiano Mario Castelnuovo-Tedesco (Florencia 1895-Beverly Hills, California 1968), que hace gala, una vez más, de su conocida predilección por la guitarra con esta “Sonatina” de 1965. No en vano, Tedesco mantuvo una estrecha relación con el Maestro Andrés Segovia. Su vida y obra se desarrollaron, tanto en Italia, como a partir de 1939 en Estados Unidos, donde enseñó composición en el Conservatorio de Los Ángeles. Su catálogo abarca desde música solista, cámara, orquesta, vocal y teatral, hasta música de cine.

Esta obra, de aparente sencillez, es de gran dificultad técnica, porque ambos instrumentos se alternan y ceden constantemente el papel protagonista, mediante el juego y diálogo con la melodía. Mientras la guitarra se muestra densa, concertante, y de gran independencia, la flauta parece aligerar el peso de las cuerdas, y “volar” como un pájaro, ofreciendo una refrescante sensación desenfadada y lírica, especialmente en el primer y tercer “allegrettos”. La fluidez del tema del “Tempo di Siciliana” nos predispone hacia la búsqueda de la armonía neoclásica, que tanto perseguía el propio autor.

El compositor, pianista y clarinetista Joan Albert Amargós (Barcelona 1950) nos ofrece en su “Tango Catalá” de 1996, una muestra de su talento y honestidad artística mediante una breve obra de estilo popular. En ella, se establece una ágil y cálida comunicación entre flauta y guitarra, a través de una cautivadora melodía. Ecléctico y ajeno a encasillamientos, Amargós ha compuesto obras orquestales, variaciones, réquiem, cantatas, conciertos para diversos instrumentos, etc. Pero también ha colaborado con grandes maestros del flamenco como Camarón o Paco de Lucía, con el mundo del jazz y la Big Band, y ha realizado brillantes arreglos para cantautores como Serrat.

Homenaje evidente a la naturaleza, es la obra de Robert Beaser (Boston 1954), que nos eleva por encima de los Montes Apalaches con su “Mountain Songs”, de 1986. Beaser es considerado como figura importante entre los “nuevos tonalistas”, y ha logrado un estilo singular sintetizando la tradición occidental con las tradiciones autóctonas norteamericanas. Ha recibido múltiples premios y encargos de orquestas como la New York Philharmonic o la Chicago Symphony, grabando para los sellos Argo, New World, Music Masters y EMI-Electrola.

Actualmente, Beaser es director del departamento de composición de la Juilliard School of Music. “Mountain songs” pertenece a un ciclo de ocho movimientos basados en canciones del folklore norteamericano. De estas estrofas populares, parte la construcción de una arquitectura musical, que se troca en clásica, romántica e impresionista, pero de absoluta vigencia en nuestra época. En la “complejísima sencillez “de esta obra, duermen infinidad de matices que oscilan de lo tranquilo a lo vertiginoso, de la armonía al contraste… La guitarra y la flauta invocan, pausadamente, a elementos simbólicos de un lejano paisaje imaginario: el fluir del viento, el misterio de una puesta de sol, el galope de un caballo, la soledad de la montaña, y el silencio… Una sobrecogedora sensación de silencio impregna el desarrollo de esta música, sólo roto esporádicamente por la alegría de danzas como “Cindy” o “Quicksilver”.

En general, los sonidos tienden a fluir espaciados y largos, como en la magistral “He’s gone away“, que nos envuelve desde el inicio con la mágica aparición de la primera estela de acordes de guitarra, su variado desarrollo, y la infinita y emocionante despedida de la flauta. El flautín colabora al lenguaje de estas canciones, incorporándose en “The cukoo”, movimiento de texturas misteriosas y guiños cinematográficos. De principio a fin, esta partitura exige un alarde especial de concentración y compenetración entre los intérpretes, que no pueden permitirse un segundo de relajación, ante la exigencia de tantas y tan sutiles “invitaciones a la imaginación”.

Sin duda, Mª Esther Guzmán y Luis Orden han conseguido brindarnos la sensación de que esta música brota, no sólo de la calidad de sus instrumentos, sino de las entrañas de la propia tierra.

Información adicional

Estilo

Contemporánea

Interpretación

Flauta, Guitarra

Artista

María Esther Guzmán y Luis Orden