Lerma. Francisco Correa de Arauxo. Facultad Orgánica (1626).

Lerma

7,00


Lerma

Facultad Orgánica (1626)

Francisco Correa de Arauxo

Andrés Cea, órgano y claviórgano.

Contenido

  • Tiento de quinto tono.
  • Tiento de quarto tono.
  • Tiento de medio registro de tiple de séptimo tono.
  • Tiento de medio registro de baxón de primer tono.
  • Tiento de quinto tono.
  • Tiento de primer tono.
  • Tiento de quarto tono Gay bergier.
  • Tiento de medio registro de tiple de décimo tono.
  • Canción de Susana.
  • Tiento de primer tono.

Email
SKU: MPC-0716 Categorías: , , ,

Descripción del producto

Lerma

Francisco Correa de Arauxo. Facultad Orgánica (1626).

En mayo de 1997, el profesor Lorenzo Ghielmi me invitó a impartir un curso sobre la Facultad orgánica de Correa para sus alumnos de la Civica Scuola di Musica de Milán. Aprovechando aquel viaje desde España, el maestro Andrea Marcon también me pidió que tocara un concierto en el órgano Nachini de la iglesia de Santa María dei Battuti de Treviso. En ese concierto estuvo presente Jean-Claude Zehnder, en viaje de estudios por Italia con sus alumnos de la Schola Cantorum de Basilea. Después del concierto y de una amena velada en casa del geómetra Georgio Gregolin, un tren nocturno me llevó hasta Milán, con el tiempo justo para llegar al órgano Antegnati de la iglesia de San Maurizio al Monasterio Maggiore y comenzar el curso a la mañana siguiente.

Tras dos días de trabajo con los alumnos de Milán, aún estaba programado otro concierto en el órgano de la iglesia de San Alessandro. Un bonito instrumento, pero no fue un buen concierto el de aquella tarde de domingo. El teléfono me había despertado demasiado temprano esa mañana. Jean-Claude está de vuelta en Basilea. Al llegar a casa, ha encontrado en el buzón la carta de un antiguo conocido, el laudista Andreas Schlegel. Hace más de trece años que no se han encontrado y, sin embargo, Schlegel escribe a Zehnder desde Menziken. Cuenta que ha viajado hasta Santiago de Compostela y que allí, en una librería de la Rua Nova, ha ojeado un libro que, tal vez, podría interesarle. ¿Un ejemplar de la Facultad orgánica de Correa de 1626? Jean-Claude no lo duda. Debo hacerme con ese original. Me pregunto si el libro seguirá todavía allí, tal como lo había visto Schlegel días atrás. Me inquieta saber cuánto podrán pedir por él, pues sólo sé el valor que el libro tendría para mí.

El lunes, antes de abandonar Milán, lo primero es una llamada a aquella librería de Santiago: que el libro sigue en sus estantes, que lo envían por correo, que en dos días el paquete estará en Sevilla… Lo recibe Isabel, pues he vuelto directamente a mis clases en el conservatorio de Granada. Rasga el envoltorio y me llama: “está aquí”. Mañana, todavía sin creerlo, estaré en casa.

Esta es la historia de un viaje, el de un laudista suizo que visitó una librería en Santiago de Compostela y que escribió una carta a un amigo trece años después. Es, sobre todo, el testimonio de la extrema generosidad de Jean-Claude Zehnder, a quien va dedicada esta grabación.

Aquel ejemplar de la Facultad Orgánica llegó a mis manos gracias a circunstancias realmente excepcionales. Lo considero una extraordinaria recompensa a tanto trabajo desarrollado durante años en torno a la obra de Francisco Correa y un estímulo para el proyecto que ahora se pone en marcha. Sin embargo, su posesión no me otorga nada especial, salvo una responsabilidad adicional para con una música que me fascina.

Recojo el testigo de antiguos poseedores del libro que también estudiaron y tocaron la obra de Correa. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la era de la grabación discográfica ha impuesto una serie de cambios drásticos en la concepción del arte musical. Sólo desde que existe el disco es posible escuchar una obra de manera repetida e idéntica tantas veces como queramos. Como consecuencia, hemos adquirido también la necesidad de fijar versiones definitivas para cada pieza. Al realizar esta grabación, acepto entrar en el mismo juego, pero advierto que en el resultado no existe nada definitivo.

Creo firmemente en la interpretación documentada, en la que parte del conocimiento íntimo de las fuentes, se cimenta en el análisis, explora las capacidades del instrumento y adapta la forma de ejecución a la búsqueda de un resultado sonoro concreto. Pero creo también, sobre todo, en el alma de esta música. Por eso, la interpretación de cada pieza recoge también el fruto de mis propias intuiciones, de mis propias reflexiones y hallazgos.

Mi manera de concebir esta música ha evolucionado en los últimos casi treinta años y espero que siga evolucionando en el futuro, pues tiene en cuenta tanto lo que Correa escribió en la Facultad orgánica como aquello que dejó por escribir. Lo expuesto en sus advertencias preliminares en cuanto a tempo, digitación u ornamentación no es sino un punto de partida elemental para la compresión de la obra en su totalidad. El mismo Correa cifra esta idea en un lema incluido en la parte final de su texto introductorio: “Finis rei dat esse rei”: el fin de la cosa da el ser a la cosa.

Esta es la compilación admirable del planteamiento pedagógico de la Facultad orgánica: cada obra, en función de su dificultad y complejidad, encuentra una interpretación idónea en virtud del conocimiento y de las capacidades de cada ejecutante. No hay, pues, nada dogmático, sino una medida humana para cada cosa. La perfección se encuentra sólo en un punto final tal vez inalcanzable, pues la obra se perfecciona conforme se perfecciona el individuo.

Pero, ¿cómo acercarse al pensamiento de Correa? Habrá que tener en cuenta, como fuentes fundamentales para la Facultad, algunas de las lecturas del propio Correa, especialmente los tratados de Montanos, Salinas, Cerone y Nicolás Wollick, la música de Antonio de Cabezón y Manoel Rodríguez Coelho, de Josquin, de Gombert y de Morales…, además de algunas obras desgraciadamente perdidas, de Diego del Castillo, de Peraza…

Andrés Cea

Información adicional

Estilo

Renacimiento

Interpretación

Órgano Ibérico

Artista

Andrés Cea Galán